Con la nueva Directiva europea (UE) 2015/720, sobre la reducción de bolsas de plástico para las bolsas de comercio y sobretodo ahora con la reciente legislación el Real Decreto 293/2018 de 18 mayo sobre la reducción del consumo de bolsas de plástico, la industria del sector se enfrenta al reto de fabricar primero bioplástico que luego se convertirá en las bolsas de plástico biodegradables y que además puedan ser compostables.
Composición de los embalajes biodegradables y compostables
El bioplástico se deriva de productos vegetales como podría ser la fécula de patata o el almidón de maíz.
Partiendo de bolsas realizadas a partir de bioplásticos, ya podemos indicar que estas se biodegradarán en condiciones de compostabilidad y en un tiempo aproximado de 9 meses (a temperaturas entre 60 a 70 grados centígrados y humedad relativa del aire entre 40-60 %).
No obstante si no se desecha de este modo tiene una vida menor en el medio ambiente comparado con el polietileno, tiene la capacidad de descomponerse en condiciones normales en año y medio, también lógicamente esto no implica que las abandonemos al libre albedrío.
Recursos naturales para sustituir polímeros
Cuando hablamos de compostables, los polímeros con los que se fabrican los polietilenos de alta o baja densidad, se sustituyen por recursos naturales normalmente fécula de patata o almidón de maíz. Estos recursos de origen vegetal renovables permiten cambiar el origen de la materia prima del plástico convirtiéndose en bioplástico no teniendo que utilizar subproducto del petróleo.
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